pedacitos de mundo

Una caja de pañuelos finos industria argentina, puede convertirse en un tesoro. Sin desmerecer a los pañuelos (que también habrán tenido su historia que contar) y sin hablar esta vez de la industria, motor del progreso cuando es nacional; hoy me centro en ese estuche.
El diseño de la caja de cartón me remonta a la infancia de mi mamá y mis tíos en el barrio de sol de Llavallol.
Descubro esta caja justo ahora, guardada en un armario de madera, en uno de los cajones que tantas veces habrán usado mis abuelos. Estuvo ahí, a la vista, pero no la había visto hasta hoy. Y entre tantas cosas que compartíamos con mi tío, ésta, apareció cuando él se fue.
Soy de fascinarme por un retazo de cartón, por su diseño, su color amarillento, por las formas de decir del tiempo y todo lo ausente; eso que no tiene índices ni marcas que nos lleven a ninguna parte, pero que se abre en algún lugar del imaginario para remontarnos lejos. Lo que no se ve; el roce de una mano; el uso de las cosas y esa misma caja vinculada a otros, es tan interesante como verdadero, porque se compone de pequeños fragmentos que también supieron formar parte de una vida.
Cajas pequeñas, objetos, cosas… y esa caja de pañuelos, junto a dos antiguos relojes despertadores… hasta hoy adormecidos.
Reviso el exterior y aparecen algunos números; el trazo es de mi abuelo. Quito la tapa, que recorre la totalidad del contenedor, y aparecen las historias; enlazadas; infinitas.
Dentro, seis sobres pequeños que fueron blancos; perfume a papel añejo. Más adentro, centenares de papelitos de colores; pedacitos de mundo. Tanto para ver que, sin pensarlo, volví a guardarlo todo otra vez.

Hoy reanudo aquel momento mientras llueve y el viento arrastra las hojas de otoño allá afuera.
En estos rectángulos de papel se reunieron todos los nombres de países, sus identidades, sus colores, alfabetos e idiomas; todo lo que fueron y lo que habrían de ser; toda su cultura.
Se reunieron con el tiempo, por el ir y venir de las historias en cartas y por la inquietud de mi tío, de atesorar esos sellos… señales de viajes y palabras dichas.
Algunos sobres rotulados a máquina y otros por la mano de mi mamá, dan categoría a cada pieza; en tiempos donde todo el mundo era el propio barrio y sus relaciones; en barrios donde se viajaba sólo por medio de letras y se fabricaban sobres con cola para guardar estampillas. Lo tenían todo.
Por eso, también las figuritas llegaban de aquí y de allá.
Isolina, que escapando del franquismo llegó a la Argentina siendo adolescente, formó su vida a dos casas del “tesoro filatélico”… pero otra parte de ella quedó en España, entonces, tanto por decir a océanos de distancia.
Don Natalio, vecino contiguo, aportaba las de Yugoslavia o Jugoslavija en lengua croata y Југославија en alfabeto cirílico. Él había dejado su tierra para venir con sus padres y hermanos a nuestro país.
Desde el fondo del extenso terreno de huertas, gallinas y huevos (alambrado de por medio) Doña María acercaba las suyas que llegaban desde España.
También Ester, que vivió una vida de espera a casas de distancia. Llegó a saber que las visitas que recibía de chica eran las de su mamá; esa que le daba abrazos enormes; esa que tanto le gustaba. Y desde entonces, el vacío se convirtió en búsqueda y esa búsqueda en medios que permitieran hallarla; un hermano navegante al que esperaba tras cada viaje con noticias de puertos y entre tantas formas, las cartas.
La construcción era colectiva.
Sin contar aquellas de mis abuelos, las que recibían de sus padres y hermanos desde pueblos rurales de Buenos Aires. De no ser por la voz que traían las cartas cada vez que se abrían, la familia permanecía en el silencio de la distancia.

La mesa queda chica, extiendo aquel paño multicolor de países, mundo, historia y me sorprendo con sus tintes brillantes, presentes como el primer día. Días de tantos años atrás, de diseños que fotografiarían sucesos y de impresos que se dividirían en uno, dos, cien y miles de fragmentos por medio de una línea de puntos. Las perforaciones y los distintos métodos de dentado abrían camino a la multiplicación y ahí comenzaba el viaje y también el trabajo minucioso de los coleccionistas.
A mí, me sigue atrapando el diseño, sus movimientos y las historias de todos los colores que representan estos rectángulos diminutos.
Incluso aquellas, las rotas, imperfectas, descoloridas, que no valdrían para la filatelia. Me imagino las inclemencias del tiempo y la manipulación de los hombres en el trayecto; imagino todo por suceder tras la impronta de un matasellos; los mensajes latentes en papeles únicos y necesarios, urgentes; imagino los caminos surcados y los cielos abiertos para que las palabras lleguen… y encuentro en esas estampas un valor todavía más inmenso que aquel, el de la moneda que reflejan. Son signos de las memorias del hombre; de amores; de luchas; de batallas y victorias. Signos de construcción colectiva.
Por eso, permanecían guardadas; por eso, las encuentro justo ahora… en éste, un camino de diseño y letras que se va formando con los años. Por eso, ya estaban ahí… porque al que busca le es dada la facultad de encontrar; un mundo en un pañuelo y la construcción de tantos que continúa.

La gente dice que no vive de recuerdos, yo digo que sí.

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y la luz fue real.

Un pájaro que canta de noche, no es un pájaro confundido.
Le canta a la luz, esa que otros no ven; a la claridad inmensa de una mañana que inicia; al intervalo de un cielo iluminado que se difunde en todas las direcciones y que cae en partículas de día.
Un pájaro que canta de noche, no es un pájaro confundido.
Responde a una señal, una llamada que revela el principio; algo.
Tal vez sólo haya sido un resplandor; el engañoso y artificial susurro de unos faroles… que lo llamaron con voz de estrella naranja y se apagaron fugaces en el silencio.
Para él fue luz en plena madrugada.
Para él fue despertar.
La sincronía del encuentro, el mismo canto.
Su reloj, su ritmo, el concierto dirigido por el sol, su correo, su melodía.
Fue más de lo que necesitaba.
Y la luz fue real.

flor·

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hemisferios

«— Al sur —dijo el capitán.
— Pero —dijo la tripulación— no hay direcciones aquí en el espacio.
— Cuando uno viaja hacia el sol —replicó el capitán—, […] entonces uno va en una única dirección. […]
Pues ahora sólo era el sol y el sol y el sol. El sol era todos los horizontes, todas las direcciones. Quemaba los minutos, los segundos, los relojes de arena, los relojes mecánicos; quemaba el tiempo y la eternidad. Quemaba las pestañas y el suero del mundo oscuro detrás de los párpados, la retina, el oculto cerebro, y quemaba el sueño y los dulces recuerdos del sueño y la frescura del anochecer.[…]
Cuando uno ha hecho un largo, largo viaje hasta el sol, y lo ha tocado y se ha demorado, […] y se ha alejado rápidamente, ¿a dónde va uno entonces? […] ¿a dónde va? […]
— Hay sólo una dirección en el espacio desde aquí […] — El norte —murmuró el capitán—. El norte. […]»
.
*de “Las doradas manzanas del sol”. Ray Bradbury.

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alteraciones

Y ahí está el «29», archivado, escondido. Y los días por seguir vuelven hacia atrás, otra vez, de un salto.
Es que ahí está, «el día que no está listo»; formándose en la espera; aguardando adormecido; desafiando lo oculto; sumando horas para ser en el lugar preciso. 
De tiempos y sus destiempos presupone el hombre, que no entiende de obras completas.
Si hubo un día de batallas en que el sol se detuvo, regalando horas eternas (y una luna obedeció en el cielo).
Si el reloj de Acaz vio desandar la sombra, en señal a un rey de la historia, y fue testigo del día al que se añadió más tiempo.
Si por estos sucesos hay quienes siguen buscando «el día perdido», un extravío cronológico real…
Pienso en los lapsos, períodos, intervalos, que aunque inertes, no dejan de ser sobre las cosas. Hablo de un tiempo que responde al gobierno supremo y puede retroceder en la sombra, o extender su dominio en la noche.
Alteraciones, favor, tiempo que irá y vendrá; y nosotros, en verbos que definirán nuestra existencia.

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letra «f»

f de «florencia» (la ciudad); que los romanos fundaron como «fiorentina», por su latín ‘florecimiento’.
f de las nuevas «formas», que entre tintas y letras, surgieron desde el corazón de la Toscana para expandirse en nuevos tipos de escritura inmortales.
f de todo lo que «florece», de Renacimiento; de lo que nace y vuelve a nacer.
f de «flor», cada una y su conjunto; de todo lo que brota y brilla en la estación del año que prefiero.
f de «floppy disk», (como solía llamarme mi tío) y de todas las variantes en una «familia» de apodos.
f de un nombre que se hizo propio,
f de una «foto» (puede ser esta, o la de aquel «futuro» de mis sueños),
«f», letra del alfabeto para nombrar todas estas cosas y escribir todas las que pronto serán.

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lo eterno

Encontré un libro de formato pequeño, en donde caben promesas gigantes.
Es que lo eterno no se limita, no sabe de dimensiones, no ve como solemos ver.
Sé que lo eterno se posa sobre las cosas; blancas y amarillentas, diminutas y enormes; consistentes y volátiles.
Lo perpetuo vuelve a aparecer una y otra vez con el oleaje.
.
(Recuerdo de mi abuela Matilde).

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*repensarse ~ *construir

En el trabajo de desaprender no se vuelve únicamente atrás; se indaga, se repiensa, y esto implica en muchos casos, deshacerse de aquello que se ha aprendido.
En el proceso de desaprender los sentidos suelen confundirse; bajo los pies del vértigo, el suelo ya no es el firme. Desde el movimiento comienzan a surgir nuevas estructuras.
En el proceso de desaprender, se corren limites, y se enderezan muros… nunca derribando, siempre construyendo.
.
Hace varios años ya, comencé a explorar el camino gestual de la caligrafía. La libertad del gesto, suele ser desconcertante y al mismo tiempo es ese camino de exploración el que provoca seguridad y firmeza en los trazos.
Desaparecen estructuras, nacen nuevos lenguajes y el reconocimiento de la forma comienza a trasladarse…

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próximo taller «Gestos. Ductus e impronta personal»

🚩 Próximo taller: Studio2345. Belgrano. Buenos Aires, Argentina.

[Taller] Caligrafía > Gestual ☞ “Gestos, ductus e impronta personal”
#gestosquesonimpronta

*OCT* · Studio2345 / Belgrano, CABA.
Generaremos herramientas de escritura e iniciaremos la búsqueda de un lenguaje propio, para luego editar y construir bitácoras “gestuales / experimentales”.
(No es necesario conocimiento previo).
Sábados 20 y 27 de Octubre, 15:30 a 18:30 hs. *Incluye materiales*.
¡Te espero!.
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@studio_2345 / Vidal 2345. Belgrano, CABA. Bs. As., Arg.
+ sobre el taller
información e inscripciones → info@studio2345.com.ar
escribirme → taller@florencia-suarez.com

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amor a la vida

«En América Latina resulta más higiénico y eficaz matar a los guerrilleros en los úteros que en las sierras o en las calles […]».
«Los jóvenes se multiplican, se levantan, escuchan, ¿Qué les ofrece la voz del sistema?. El sistema habla un lenguaje surrealista: propone evitar los nacimientos en estas tierras vacías».
«Venas abiertas de América Latina», 1971.
….

La humanidad encontró motivos para exterminarse a sí misma. La muerte busca apoderarse del hombre y se involucra de forma astuta por medio de sus decisiones.
Períodos atroces de la historia, holocaustos generacionales, nos cuentan de este exterminio, que no sólo supo poner fin a la vida de mujeres y hombres… los niños fueron perseguidos en distintos contextos históricos y aniquilados activa y pasivamente. Representan el sector más vulnerable y a la vez más temido -son potencia-.
Los primogénitos del hombre constituyeron amenaza en tiempos faraónicos, antes de Cristo, y en el nacimiento de Cristo mismo, en reinado de Herodes.
Como una semilla a punto de «ser» es el propósito de una vida y esto ha de ser temible para muchos; arrancarla de suelo fértil es el modo de impedir su manifestación.

«Porfiadamente, los niños latinoamericanos continúan naciendo, reivindicando su derecho natural a obtener un sitio bajo el sol en estas tierras espléndidas que podrían brindar a todos lo que casi todos niegan […]».
«¿Qué se proponen […] sino matar a todos los próximos mendigos antes de que nazcan?. Robert McNamara, el presidente del Banco Mundial […] afirma que la explosión demográfica constituye el mayor obstáculo para el progreso de América Latina y anuncia que el Banco Mundial otorgará prioridad en sus préstamos a los países que apliquen planes de control de natalidad.
[…] los tecnócratas del Banco Mundial (que ya nacieron) hacen zumbar las computadoras y generan complicadísimos trabalenguas sobre las ventajas de no nacer […]».
«Lyndon Johnson: “Cinco dólares invertidos contra el crecimiento de la población son más eficaces que cien dólares invertidos en el crecimiento económico”».
La realidad de América Latina expuesta por Galeano tiempo atrás, no queda lejos. Es tan vigente como periódicos de verdes contratapas; como verdes billetes.

La mentira disfrazada de palabras, abre camino. A esta nueva «verdad» no solo se enfrentan quienes piensan distinto, sino también aquellos que la toman como propia. Es necesario y oportuno que estos grupos abracen la causa y añadan a ella su bandera, sus motivos y propios intereses para llevarla adelante.
La tendencia es querer “ser libres” deshaciéndose de las circunstancias y no venciéndolas; es en estos tiempos donde la propuesta comienza a permear. Mientras tanto, el poder sigue moviéndose solapada y libremente en tantas otras direcciones.

¿Cuál es la libertad a la que puede arribarse cuando los motivos son autoimpuestos?. La mujer sigue siendo rehén, víctima de un estado de cosas que le promete “libertad”, responsabilizándola en la opresión, aniquilamiento y desaparición del otro. La mujer es quien sigue poniendo el cuerpo, aquel al que llama “propio”, en servicio de una sociedad que la continúa violentando.

Somos olas en este mar; con la fuerza de esta generación impulsamos a las próximas. Podemos destruir el futuro, pero también podemos romper la oscuridad y emerger de las profundidades. No sólo por nosotros mismos, sino por nuestra posteridad; nombres de tantos que no deben quedar en penumbras.

La verdadera salida proviene del amor, aquel que sigue siendo. «El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser».

flor·
7 de Agosto. No al aborto, salvemos las dos vidas.

«Amor a la vida». El amor a la vida es promesa para las próximas generaciones. flor·

 

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ampersand

Ampersand

Del latín Et = & = y / and. Las ligaduras son signos diseñados a partir de la unión de dos o más letras. Su origen estaba en la necesidad de economizar esfuerzo en la escritura manual, cuando no existía mecanización. Para mantener estabilidad en la línea de texto, no alcanzaba con la yuxtaposición de letras.
A partir de la conjunción de “E + t” el signo “ampersand” fue sufriendo transformaciones hasta convertirse en la forma que hoy conocemos. Un signo concebido a partir de la ligadura de dos caracteres; ligadura que devino en nuevo signo; signo que, además, es utilizado como enlace entre una cosa y otra.

Hice una selección de signos que muestran de forma clara la evolución de esta ligadura. De serif a sans serif.

Los resultados, en ocasiones, se contemplan a la luz de los propios resultados, como cosas acabadas. No existe noción, se omite u olvida la esencia misma que les dio su origen. De igual modo sucede con las fases y procesos transitados; también con el tiempo invertido.
Todo sitio de arribo pierde propósito cuando su fundamento pasa al olvido, cuando se ignora no sólo el principio y raíz de la cosa creada, sino la base misma que forma parte de «lo nuevo».
Anhelamos R E S U L T A D O S. Los obtenemos al mismo tiempo que perdemos el sentido real de esta palabra. Dejamos de considerar las cosas como efecto, como consecuencia, como fruto.

Cuando las causas y procesos se tienen en cuenta, es posible apreciar también los logros. Esto es fundamental y necesario, porque ellos son siempre nuevas plataformas… que integrarán nuevos procesos y formarán parte de conquistas venideras.

Ampersand; ya no se piensa en las letras que lo conforman. Un signo de gran atractivo formal; antes, una excelente resolución de diseño sistémica y funcional.

flor·

#signoshistoriadeletras
Ⓒ 2014. MQP. -Más que palabras-. www.florencia-suarez.com

Ampersand en mi espacio de trabajo ♡ El signo me recuerda la unidad en Cristo. En Él, hemos sido hechos cercanos a Dios. «Hasta aquí me ayudó el Señor», …continuamos conjuntamente.

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