Amor a la vida.

«En América Latina resulta más higiénico y eficaz matar a los guerrilleros en los úteros que en las sierras o en las calles […]».
«Los jóvenes se multiplican, se levantan, escuchan, ¿Qué les ofrece la voz del sistema?. El sistema habla un lenguaje surrealista: propone evitar los nacimientos en estas tierras vacías».
“Venas abiertas de América Latina”, 1971.
….

La humanidad encontró motivos para exterminarse a sí misma. La muerte busca apoderarse del hombre y se involucra de forma astuta por medio de sus decisiones.
Períodos atroces de la historia, holocaustos generacionales, nos cuentan de este exterminio, que no sólo supo poner fin a la vida de mujeres y hombres… los niños fueron perseguidos en distintos contextos históricos y aniquilados activa y pasivamente. Representan el sector más vulnerable y a la vez más temido -son potencia-.
Los primogénitos del hombre constituyeron amenaza en tiempos faraónicos, antes de Cristo, y en el nacimiento de Cristo mismo, en reinado de Herodes.
Como una semilla a punto de “ser” es el propósito de una vida y esto ha de ser temible para muchos; arrancarla de suelo fértil es el modo de impedir su manifestación.

«Porfiadamente, los niños latinoamericanos continúan naciendo, reivindicando su derecho natural a obtener un sitio bajo el sol en estas tierras espléndidas que podrían brindar a todos lo que casi todos niegan […]».
«¿Qué se proponen […] sino matar a todos los próximos mendigos antes de que nazcan?. Robert McNamara, el presidente del Banco Mundial […] afirma que la explosión demográfica constituye el mayor obstáculo para el progreso de América Latina y anuncia que el Banco Mundial otorgará prioridad en sus préstamos a los países que apliquen planes de control de natalidad.
[…] los tecnócratas del Banco Mundial (que ya nacieron) hacen zumbar las computadoras y generan complicadísimos trabalenguas sobre las ventajas de no nacer […]».
«Lyndon Johnson: “Cinco dólares invertidos contra el crecimiento de la población son más eficaces que cien dólares invertidos en el crecimiento económico”».
La realidad de América Latina expuesta por Galeano tiempo atrás, no queda lejos. Es tan vigente como periódicos de verdes contratapas; como verdes billetes.

La mentira disfrazada de palabras, abre camino. A esta nueva “verdad” no solo se enfrentan quienes piensan distinto, sino también aquellos que la toman como propia. Es necesario y oportuno que estos grupos abracen la causa y añadan a ella su bandera, sus motivos y propios intereses para llevarla adelante.
La tendencia es querer “ser libres” deshaciéndose de las circunstancias y no venciéndolas; es en estos tiempos donde la propuesta comienza a permear. Mientras tanto, el poder sigue moviéndose solapada y libremente en tantas otras direcciones.

¿Cuál es la libertad a la que puede arribarse cuando los motivos son autoimpuestos?. La mujer sigue siendo rehén, víctima de un estado de cosas que le promete “libertad”, responsabilizándola en la opresión, aniquilamiento y desaparición del otro. La mujer es quien sigue poniendo el cuerpo, aquel al que llama “propio”, en servicio de una sociedad que la continúa violentando.

Somos olas en este mar; con la fuerza de esta generación impulsamos a las próximas. Podemos destruir el futuro, pero también podemos romper la oscuridad y emerger de las profundidades. No sólo por nosotros mismos, sino por nuestra posteridad; nombres de tantos que no deben quedar en penumbras.

La verdadera salida proviene del amor, aquel que sigue siendo. «El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser».

flor·
7 de Agosto. No al aborto, salvemos las dos vidas.

“Amor a la vida”. El amor a la vida es promesa para las próximas generaciones. flor·

 

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