línea sin fin

El horizonte, aunque lejano, también es firmamento; extensión bajo mis pies.
Es camino que conduce; suelo que antecede a las pisadas.
Línea de llegada que no es término; mas bien marca, que induce a cruzarse de un paso… para ser de nuevo línea.
El horizonte es esperanza, es meta, es arribo y de nuevo inicio; un recomenzar incesante.
Siempre es amanecer. Sólo espejismos de tanto en tanto; sutil división entre el cielo y el abismo.
De este texto, se desdobla una línea que nace con la primer palabra y se propaga hasta el «fin». Y donde ya no queden signos, permanecerá un renglón infinito; será el que asiente las letras de nuestra historia, escrita con el viento y la brisa que nos toquen la piel.

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