Ampersand

Ampersand

Del latín Et = & = y / and. Las ligaduras son signos diseñados a partir de la unión de dos o más letras. Su origen estaba en la necesidad de economizar esfuerzo en la escritura manual, cuando no existía mecanización. Para mantener estabilidad en la línea de texto, no alcanzaba con la yuxtaposición de letras.
A partir de la conjunción de “E + t” el signo “ampersand” fue sufriendo transformaciones hasta convertirse en la forma que hoy conocemos. Un signo concebido a partir de la ligadura de dos caracteres; ligadura que devino en nuevo signo; signo que, además, es utilizado como enlace entre una cosa y otra.

Hice una selección de signos que muestran de forma clara la evolución de esta ligadura. De serif a sans serif.

Los resultados, en ocasiones, se contemplan a la luz de los propios resultados, como cosas acabadas. No existe noción, se omite u olvida la esencia misma que les dio su origen. De igual modo sucede con las fases y procesos transitados; también con el tiempo invertido.
Todo sitio de arribo pierde propósito cuando su fundamento pasa al olvido, cuando se ignora no sólo el principio y raíz de la cosa creada, sino la base misma que forma parte de “lo nuevo”.
Anhelamos R E S U L T A D O S. Los obtenemos al mismo tiempo que perdemos el sentido real de esta palabra. Dejamos de considerar las cosas como efecto, como consecuencia, como fruto.

Cuando las causas y procesos se tienen en cuenta, es posible apreciar también los logros. Esto es fundamental y necesario, porque ellos son siempre nuevas plataformas… que integrarán nuevos procesos y formarán parte de conquistas venideras.

Ampersand; ya no se piensa en las letras que lo conforman. Un signo de gran atractivo formal; antes, una excelente resolución de diseño sistémica y funcional.

flor·

#signoshistoriadeletras
Ⓒ 2014. MQP. -Más que palabras-. www.florencia-suarez.com

Ampersand en mi espacio de trabajo ♡ El signo me recuerda la unidad en Cristo. En Él, hemos sido hechos cercanos a Dios. «Hasta aquí me ayudó el Señor», …continuamos conjuntamente.

Detrás de una consigna

Signos. Historia de letras.

Antes del comienzo de la Segunda Guerra mundial, el gobierno británico iniciaba una serie de carteles con consignas motivadoras para ser distribuidos por la nación.
Estos diseños pretendían ser alertas ante el tiempo que avecinaba, procuraban a la vez mantener el ánimo de la ciudadanía ante la amenaza de una invasión inminente. El Ministerio de Información iniciaba, entonces, el encargo de los diseños.

“Your courage, your cheerfulness, your resolution will bring us victory” -“Tu coraje, tu alegría y tu determinación nos traerá la victoria”-.
El primer lema, supuso el desarrollo de carteles fuertes y contundentes. El planteo fue el uso de un solo color en cada pieza, teniendo cada afiche su tinte particular.
La elección tipográfica de palo seco como la expresión en caracteres de caja alta persiguió este propósito; la fácil lectura, la pregnancia del mensaje y la identificación con la identidad del Ministerio -que se apropió de la tipografía oficial del gobierno-.
No llevó imágenes, sino un decir en signos. El texto se convirtió en elemento principal de estos afiches y un sello simbólico -la corona del Rey Jorge VI- fue el único aspecto ilustrativo.
Así, el primer papel fue impreso y miles de copias empapelaron la nación por completo. Quienes caminaron por las calles de esos años reflejaron en sus ojos aquellos carteles. En el metro, en el tren, en los bares y restaurantes… el hombre era testigo de la voz de Gran Bretaña diciendo “Tu coraje, tu alegría y tu determinación nos traerá la victoria”. Esta era la forma que encontró el estado para transmitir lo que quería que el pueblo sintiera.

La guerra se intensificó y poco después un nuevo y segundo cartel vió la luz. Tinta verde comenzó a plenar soportes claros, expandiéndose fuera de los límites del papel para teñir esquinas y paredes, estaciones y tiendas; siendo un nuevo tapiz que envolvió la ciudad al grito de “Freedom is in peril, defend it with all your might” -“La libertad está en peligro, defiéndela con todas tus fuerzas”-.

En días agitados, fue dada una nueva orden. Un tercer cartel de rojo intenso fue diseñado y también impresas sus copias.
Pero esta llamada no debía de hacerse pública, a menos que Gran Bretaña fuera invadida por la alemania Nazi.

En una librería al Noroeste de Inglaterra Stuart recibe su compra de libros viejos, todos ellos embalados en cajas tras la reciente subasta.
El dueño de Barter Books abre aquellos paquetes y entre libros polvorientos trae al 2000 la historia que no fue. El tiempo tomó otro rumbo y encerró el mensaje, el más directo de la serie, aquel que sostendría al pueblo en medio de su crisis.
La invasión del ejército Nazi nunca sucedió; la última frase reproducida en copias, fue oculta debajo de las cuatro caras de cartón que se plegaron como implorando el silencio.

La librería está montada en una antigua estación de tren.

La consigna se expandió más allá de los límites de la Gran Bretaña de 1939, como si fuese recomendación de una generación pasada; legado de aquel entonces.
Llegó a ser hoy más notoria y conocida que aquellos primeros dos carteles de la serie… tan popular como cantidad de objetos en los que se ve reproducida.

Desde la mayor contienda bélica de la historia, “Keep calm and carry on” -“Mantén la calma y sigue adelante”-.
Como si el mismo papel hubiese absorbido la fórmula y continuado camino… para ser voz pública.

Los tres afiches del sistema expuestos en la librería Barter Books. “Keep calm and carry on” es aquel que permaneció oculto, en silencio.

Hoy se juega con la frase, tergiversando su sintaxis y sustituyendo “Carry On” por innumerables propuestas. Quizá esto se vincule también al carácter comercial que le otorgaron a partir de su hallazgo.
Es que el contexto -la gravedad de la situación dada, en este caso- siempre involucra y aporta sentido a las cosas. El hombre tiende a desnaturalizar todo aquello que no le es próximo, aquello con lo que no guarda grado de contigüidad. Por eso es tan necesario comprender no sólo el mensaje, sino el espacio y condiciones desde los que se formula.

El afiche exhibido en la librería de Stuart, Barter Books en Inglaterra. Un pequeño número también permanece en el Archivo Nacional y el Museo Imperial de Guerra en Londres.

Todo lo obstinado se presenta sin convicciones profundas ni direcciones marcadas. Al seguir adelante en nuestras propias fuerzas y continuar caminos sin remediar consecuencias -sólo por el hecho de haberlos iniciado- podemos conducirnos a la crisis inevitable. Es en estos momentos, donde no podemos decidir ni pensar; descansar se convierte en la mejor opción… “guardar la calma”.
Tomar decisiones trascendentales en momentos de “crisis” puede provocar errores graves, dañinos -aún mayores que la crisis en sí misma-. Pero son estos períodos los que sacuden y ayudan a repensar. Tras ellos, habiendo atendido y buscado dirección más allá de nosotros mismos, podremos emprender un nuevo rumbo.

“Keep Calm and Carry On” -“Mantén la calma y sigue adelante”-, sin aplicarse a un suceso único como el de entonces, hoy presenta el mismo valor. Saltar la crisis, sea cual fuese la situación del hombre.

Las locomotoras miniatura circulan por rieles encima de cada pasillo y biblioteca. Un circuito que vincula las estaciones por recorrer. Como si el tiempo cruzara todas las cosas… incluso la historia de aquel afiche ahora colgado en la pared.

flor·

Quise escribir acerca de esta historia, para que vos también puedas conocerla. Quizá te interese también.
*Las imágenes, en este caso, las tomé de un video realizado por la misma librería en donde se cuenta la historia del cartel involucrado en la historia.

#signoshistoriadeletras
Florencia.
2018. MQP. -Más que palabras-. www.florencia-suarez.com