hemisferios

«— Al sur —dijo el capitán.— Pero —dijo la tripulación— no hay direcciones aquí en el espacio.— Cuando uno viaja hacia el sol —replicó el capitán—, […] entonces uno va en una única dirección. […]Pues ahora sólo era el sol y el sol y el sol. El sol era todos los horizontes, todas las direcciones. Quemaba los minutos, los segundos, los relojes de arena, los relojes mecánicos; quemaba el tiempo y la eternidad. Quemaba las pestañas y el suero del mundo oscuro detrás de los párpados, la retina, el oculto cerebro, y quemaba el sueño y los dulces recuerdos del sueño y la frescura del anochecer.[…]Cuando uno ha hecho un largo, largo viaje hasta el sol, y lo ha tocado …