Mis letras

Tiralíneas, marcadores, lápices, mil hojas…
¡escribir es tan placentero!…

Trazos, renglones, escalones;
saltos, compases, ritmos…
conjunción entre pluma, tinta y papel.

Frases, palabras, letras;
sitios vacíos que resignifican su existencia;
ahora contenedores de significados.

Lenguaje, lengua, expresión, voz…
que rompe, que dice, que llama;
lo nuevo está sobre el papel…


y corre; salta; juega en el aire,
el tiempo y espacio
en lazos que se mueven al compás del viento.

Cadena de garabatos que se vuelve línea;
infinita, creciente, decisiva,
en busca de su fin…

Curvas sinuosas; de altos y precipicios,
abismos y profundidades…
huellas, marcas; perpetuidad en lo asentado.

Son olas que rompen en la orilla;
estallan con la frescura de millares de gotas.
Olas que devastan y allanan nuevos caminos.

Cordones, cuerdas;
hilos de oro fino que nacen del Espíritu
y se ilustran con pulso articulado de tan sólo unos dedos.

Dedos percudidos por la historia,
teñidos por tinta azul,
tatuados de insistencia, tiempo, entrega.

Horas repletas de minutos en cantidad,
segundos necesarios, milagrosos.
Contacto del puño del hombre con el soporte inocente;

tersura resplandeciente que cobija
ofrece espacio, libertad, permanencia…
tangibilidad necesaria para ser.

Hilos dorados; vaivén de motivos que tejen cordones firmes.
Éso son las letras… para mí, lazos de expresión;
cuerdas de fibras entrelazadas de las que me sujeto.

Ellas no me salvan, son más bien voz de mi esperanza…
aquella que me es dada por Dios:
firme ancla de mi alma.

Eso son mis letras;
porque de allí provienen.


Florencia.

© 2015. MQP. -Más que palabras-.www.florencia-suarez.com