prosa de Otoño

Junté todas las hojas que cayeron en Abril y las palabras que nacieron mientras tanto. Lo seco cobró vida.Las hojas se cargaron de letras y subí a colgarlas otra vez en aquel árbol para devolverle su favor; para que prendan; para que digan allá arriba; para que el viento las sacuda y lleve lejos; para que algún otoño caigan a tus pies y las desparrames al caminar, sabiendo que todo tiene sentido.….

línea sin fin

El horizonte, aunque lejano, también es firmamento; extensión bajo mis pies.Es camino que conduce; suelo que antecede a las pisadas.Línea de llegada que no es término; mas bien marca, que induce a cruzarse de un paso… para ser de nuevo línea.El horizonte es esperanza, es meta, es arribo y de nuevo inicio; un recomenzar incesante.Siempre es amanecer. Sólo espejismos de tanto en tanto; sutil división entre el cielo y el abismo.De este texto, se desdobla una línea que nace con la primer palabra y se propaga hasta el «fin». Y donde ya no queden signos, permanecerá un renglón infinito; será el que asiente las letras de nuestra historia, escrita con el viento y la brisa que nos toquen la piel.

y la luz fue real.

Un pájaro que canta de noche, no es un pájaro confundido.Le canta a la luz, esa que otros no ven; a la claridad inmensa de una mañana que inicia; al intervalo de un cielo iluminado que se difunde en todas las direcciones y que cae en partículas de día.Un pájaro que canta de noche, no es un pájaro confundido.Responde a una señal, una llamada que revela el principio; algo.Tal vez sólo haya sido un resplandor; el engañoso y artificial susurro de unos faroles… que lo llamaron con voz de estrella naranja y se apagaron fugaces en el silencio.Para él fue luz en plena madrugada.Para él fue despertar.La sincronía del encuentro, el mismo canto.Su reloj, su ritmo, el concierto dirigido por …

en ese objeto vivirá la poesía

Un fragmento que hoy vuelvo a encontrar, transcrito en uno de mis cuadernos.

Día mundial de la Poesía.

❋ «[…] Porque la verdad, si esto sigue, los poetas publicarán sólo para otros poetas… cada uno sacará su plaquette y la meterá en el bolsillo del otro… su poema… y lo dejará en el plato del otro… Quevedo lo dejó un día bajo la servilleta de un rey… eso sí valía la pena… O a pleno sol, la poesía en una plaza… O que los libros se desgasten, se despedacen en los dedos de la humana multitud… Pero esta publicación de poeta a poeta no me tienta, no me provoca, no me incita sino a emboscarme en la naturaleza, frente a una roca y a una ola, lejos de las editoriales, del papel impreso…
La poesía ha perdido su vínculo con el lejano lector… Tiene que recobrarlo… Tiene que caminar en la oscuridad y encontrarse con el corazón del hombre, con los ojos de la mujer, con los desconocidos de las calles, de los que a cierta hora crepuscular, o en plena noche estrellada, necesitan aunque sea no más que un solo verso… Esa visita a lo imprevisto vale todo lo andado, todo lo leído, todo lo aprendido… Hay que perderse entre los que no conocemos para que de pronto recojan lo nuestro de la calle, de la arena, de las hojas caídas mil años en el mismo bosque… y tomen tiernamente ese objeto que hicimos nosotros… Sólo entonces seremos verdaderamente poetas… En ese objeto vivirá la poesía…»
Pablo Neruda.